Guardado de tus tejidos
Para cuidar tus tejidos y que te acompañen por mucho tiempo, es importante prestar atención a su guardado.
Conserválos doblados, prolijos, limpios y bien secos, en un lugar seco.
Evitá guardarlos colgados, ya que el peso puede hacer que se estiren.
No los guardes manchados; si es necesario, lavá la prenda completa antes de guardarla.
En el caso de tejidos con hilados finos o con agregados como lentejuelas, piedras u otros detalles, podés guardarlos dentro de una bolsa de nylon, en el placard o en un cajón, para protegerlos mejor.